Lactancia materna y permaturez. Tenalgesia y calostroterapia

 La prematurez es un problema de salud pública que afecta a más de 200,000 niños al año, y debido al avance tecnológico, la sobrevida se ha logrado en niños muy pequeños e inmaduros, con límites de viabilidad de 500 g y 24 semanas de gestación SDG.
Esta situación ha llevado a clasificar a niños prematuros los que nacen de menos de 37 semanas de gestación con peso que varía de 1500 a 2500 g. Los prematuros de muy bajo peso se encuentran entre 500 a 1500 g y 24 SDG. La incidencia es del 10 % de los niños nacidos vivos, pero la mortalidad en este grupo llega a ser hasta del 75 %, pero los que sobreviven presentan discapacidad en diversos grados hasta en un 50 %. El seguimiento de estos niños ha sido difícil, ya que no existen gráficas específicas para ellos y se tienen que dar un seguimiento con edad corregida, pero esto debía ser durante el primer año de vida. Las metas que se tienen en el manejo del prematuro son: lograr un crecimiento similar al intrauterino; evitar la morbilidad asociada a la alimentación y llevarlos a un desarrollo neurológico y físico óptimo a largo plazo.

Componentes de la leche de madre prematura 
Se ha demostrado que la leche de madres prematuras tiene niveles elevados de: nitrógeno total, proteínas, ácidos grasos de cadena larga, media y corta, colesterol y fosfolípidos, encaminados a madurar, aumentar y formar tejidos y órganos. Asimismo los niveles de IgA, sodio, magnesio, cloro y hierro también están elevados, de acuerdo a la capacidad de asimilación. Sin embargo la lactosa mantiene niveles bajos, debido a que el prematuro tiene niveles insuficientes de lactasa.

Componentes de la leche de madre prematura: proteínas, grasas, componentes inmunológicos 
Comparativamente se pueden ver variaciones en la leche de las madres prematuras algunas muy marcadas y otras más sutiles en: lactosa, proteínas, grasas, energía, fósforo, zinc, sodio y calcio que van teniendo el ajuste necesario para el aprovechamiento óptimo del prematuro. Las proteínas del suero son una de las principales ventajas de la leche humana, ya que aporta 9 de los aminoácidos esenciales y el prematuro requiere en especial: taurina, glicina, leucina y cisteína. Además contiene enzimas bajas para su metabolismo y puede acumular niveles no fisiológicos de metionina, tirosina, fenilalanina, urea y amonio. En cuanto a las grasas, se ha medido que el crematocrito (grasa en la leche) es más elevado por las tardes (7.2 %) en comparación con la mañana en la leche de prematuros. El requerimiento de grasa está basado en la proporción de ácidos grasos esenciales que son un 3 % del total de la ingesta calórica. El ácido linoleico tiene 9 % en prematuros y 7 % en niños de término. Las grasas tienen una alta absorción en niños menores de 1.5 k, 90 %, situación que disminuye al 68 % en las fórmulas para prematuros. En la leche humana fresca la digestión de grasas es mejor. Se ha visto que la suplementación con calcio y la esterilización disminuye la absorción. La suplementación con lípidos altera la relación vite/pufa y se requiere agregar vitamina E para conservar un radio mayor de 0.6 y en la leche humana es de 0.9 El omega 3, es esencial para el desarrollo visual lo que se ha comprobado con electro retinogramas. La celularidad en cuanto a fagocitosis es similar a los niños de término, pero hay mejor producción de interferón. Se ha observado que la leche refrigerada por 24 horas no altera número ni función de fagocitos. Cuando se ha refrigerado 48 h no se altera el número, pero disminuye un poco la función. También es importante saber que no se afecta con el paso a través de sondas

Tetanalgesia 
 La tetanalgesia, como intervención no farmacológica para mitigar el dolor neonatal, es básica y se apoya en la lactancia materna, el estímulo olfativo y el contacto piel con piel. De ahí la importancia de que, desde el nacimiento, haya un apego temprano, contacto piel con piel e inicio de la lactancia materna, así como una atención amable al nacimiento dirigido a promover un buen neurodesarrollo y disminuir la morbimortalidad neonatal y garantizar la calidad de vida del niño 
Tetanalgesia 
 Tetanalgesia es un término creado para designar uno de los efectos que da la lactancia natural y su aplicación como una medida de control del dolor en los recién nacidos, sin necesidad de uso de medicamentos. Se define como el uso de la leche materna o el amamantar, para mitigar el dolor neonatal, ante los procedimientos más comunes: aplicación de vitamina K, vacunas, punción de vena y talón.
onsiste en pegar al pecho materno, para succión y consuelo, a los niños recién nacidos y lactantes, al momento y durante el tiempo que se van a someter a procesos dolorosos o estresantes, con objeto de atenuarlos. 
Anteriormente, se consideraba que los niños no sentían dolor o, por lo menos, no guardaban memoria de las agresiones que sufrían en esta etapa; sin embargo, se ha comprobado que los niños que viven dolor y estrés pueden tener repercusiones en el futuro tanto físicas como conductuales.
Éste es otro de los grandes beneficios que tiene la práctica de la lactancia materna y la puede llevar a cabo todo el personal de salud que atiende lactantes, desde procesos simples como aplicación de inyecciones, vacunas y curaciones, hasta cirugías, donde se ha demostrado que tienen mejor pronóstico cuando el bebé se recupera sintiendo la calidez materna y el sabor de la leche.
Tetanalgesia: quitar el dolor dando el pecho | EnFamilia
Calostroterapia
Consiste en la utilización del calostro en la alimentación del recién nacido en condiciones de riesgo, como bebés con membrana hialina, aspiración de meconio o prematuros. Lo ideal es iniciar la alimentación al seno materno en la primera hora de vida. Como es sabido, el calostro es la primera secreción del pecho posterior al nacimiento y considerada la primera vacuna del recién nacido, ya que, por su contenido lleno de componentes inmunológicos, ayuda al desarrollo del sistema inmune, así como a crecer y desarrollarse; contiene todo lo que el recién nacido necesita, combate infecciones y evita la ictericia; asimismo, la leche humana es dinámica y se adecua a las condiciones del niño, en especial de los prematuros o enfermos.
El equipo clínico le administra pequeñas gotas de calostro en la mucosa de la boca del bebé.
Eso va a través de la sangre, se absorbe y va estimulando el sistema inmune y entregando los beneficios del calostro.
Para obtenerlo, al igual que con los casos que se administra por sonda, debe ir una matrona y una técnico paramédico a la sala donde se encuentre hospitalizada la madre, ya sea la UCI, UTI, Coronaria, Puerperio o Postparto. Ahí, extraen el calostro de manera manual o con la ayuda de una bomba eléctrica de leche.
Se buscar el calostro donde esté, teniendo la convicción de que va a ser un nutriente importantísimo para el bebé.
Una vez que lo obtienen, lo llevan al Lactario para dosificarlo en jeringas. Se deja en el refrigerador de la Unidad de Neonatología donde los técnicos en cada atención retiran el calostro dosificado, lo calientan en una máquina y se administra a temperatura adecuada. Es una cadena de obtención, de dosificación y de administración del calostro.
 El personal administra entre dos a cuatro gotas cada tres horas durante los primeros días de su vida.
REFERENCIAS 
Martínez, A. y López. L (2022). Calostroterapia. Lactancia Materna. CUAIEED/Facultad de Medicina-UNAM. [Vínculo].
Martínez, A. y López. L (2022). Tetanalgesia. Lactancia Materna. CUAIEED/Facultad de Medicina-UNAM. [Vínculo]


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